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Mostrando entradas con la etiqueta poemas. Mostrar todas las entradas
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jueves, 29 de septiembre de 2011

Apariencias.

Ojos negros de dulce apariencia, 
profundos valles, ríos de pena.
Rostro de porcelana, máscara de inocencia,
oculta su fina boca de sangre llena.
No es trastorno ni demencia, es castigo, penitencia.
Engañar a los ingenuos que solo ven lo que les muestran.
Pequeña y delgada, de cabello morena,
te llevará al fin, a la ausencia, inconsciencia.


lunes, 12 de septiembre de 2011

La leyenda de la llorona.

El mayor error del enamorado es encerrarse en el ser amado...

No valieron sus lamentos cuando le hubo abandonado. 
Ni las lágrimas, gotas de agua transparente.
Ni su llanto latente, ni sus fuertes gritos hicieron que regresara aquel que se alejaba.
Ni lo más desesperado pudo aliviarla. 
Rechazada, sufrió el tormento por haberse perdido, 
condenado y unido a aquel que entonces la dejó de lado.


Deja de llorar, dulce llorona, que las lágrimas te van a ahogar.




domingo, 4 de septiembre de 2011

Ángel de la Guarda.


Si me pides la vida te la daré, 
desde que vi tu sonrisa por primera vez.
Mi piel arde, me tortura, grita tu nombre.
Necesito tus ojos, tu prohibida calidez.
Languidézco por ti, indefensa.
No como, no respiro. No sueño, no vivo.
Eres mi aliento, mi amanecer.
Disipas la niebla, ahuyentas mi dolor eterno. Mi frágil y amado humano, ahogas mi inmortalidad.
Tan solo fue un momento, breve, pero mi adoración por ti es infinita, inagotable.
No me abandones a mi suerte, no te alejes. Tu existencia me desfallece, al vivir me condenas. Estos sentimientos inevitables me debilitan, pero este agotamiento es lo más hermoso que he sentido en toda mi vida.
No dejes de mirarme aún si es cierto que no puedes amarme. Sálvame tú ésta vez.
Protegeré tu alma hasta el fin de los tiempos.
Y cuando cierres tus ojos solo sombra seré, por siempre velando tu sueño, por ti he muerto, muero y moriré.


sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Me concedes este baile?


Me fulminaste con la mirada desde el otro lado de la sala vacía. 
A la luz de las velas tus ojos claros centelleaban, era inevitable no fijarme en ti. 
Siendo sincera he de decir que únicamente fui para eso, para deleitarme con tu evidente belleza, para encontrarme contigo fingiendo una casualidad. 
Es por eso que salgo a pasear cada noche. 
¿Aunque eso ya lo sabías verdad? 
Tan divino, te adelantas a todos mis pensamientos y deseos, me conoces mejor que yo misma.
Nunca me he atrevido a hablarte, nunca lo he reconocido. 
Me he limitado a observarte, y te aseguro que tener ojos para verte es más que suficiente.
Siempre me has sonreído, siempre has sido el más amable y encantador, mi ángel protector. 
¿Qué te puede interesar en una idiota y torpe como yo? 
No lo sé, pero, sin vacilaciones te me acercaste. 
Te inclinaste ante mí, desprendiendo tu fragancia que me aturde y me hace aún más vulnerable.
La música empezó a sonar como por arte de magia, pero eso era lo que menos me importaba. 
Te abrazaste a mí para bailar, apenas podía pensar con claridad. 
Nunca habías estado tan cerca de mí. 
Debía estar soñando, pero todo era demasiado intenso como para tratarse de una simple ilusión.
Y-yo... -balbuceé-
Acariciaste mi mejilla con tu sonrisa de medio lado y susurraste:
Y yo a ti.


miércoles, 24 de agosto de 2011

El antifaz.


Distinto, desemejante, desigual, opuesto, contrario. 
¿Quién eres? No te conozco. ¿Tanto has cambiado?
Frío y gélido, pero siempre tan dulce y peculiar. Ahora derrites la personalidad que creaste para mí. 
Tan sólo puedo mirar como la persona que robo mi corazón una vez se desvanece incontrolablemente. 
Y cada vez te alejas más, más y más diferente.
Me empeño en buscar en tus ojos cristalinos algún resquicio de aquel que me impedía pensar, pues solo en él pensaba.
Cada vez menos exquisito, pasas a ser uno más, helado y rígido. Ya no te encuentro ni cuando me hablas ni cuando te miro.
¿Qué ha sido de ti? 
Parece tan denso y tan verídico tu nuevo antifaz, que mis esperanzas vuelan difuminadas, perdidas sin sentido. No hay nada que esperar, nada que exista para ello.
¿Cómo eres en realidad? 
Te echo de menos... 
Muero, me desquicio, me pierdo. 


lunes, 22 de agosto de 2011

Temprano.


Te he conocido temprano, amor. 
Que error, que castigo, que aflicción.
Dolor, sí, dolor. 
Eso que nunca quise causarte, sé que ahora es inevitable.
Tal vez me equivoqué, o tal vez fue el azar, no lo sé.
Encontré la perfección a la primera, esa es mi condena.
Me duele el no haber conocido, el no haber experimentado, el no haberme enamorado de la persona más dañina antes de tu llegada.
No haber sentido el suplicio de sentirme una mitad perdida que busca desesperadamente su alma gemela.
Y me tortura esta realidad, el darme cuenta de que es demasiado pronto para las ataduras.
No he necesitado esperar demasiado para al fin saber que eras tú el que merecía la pena.
He tenido esa suerte que otros anhelan y yo ahora no puedo asimilar.
Eres perfecto, amor, pero nunca será lo suficientemente tarde para nosotros.


jueves, 11 de agosto de 2011

Alma libre.

Al anochecer, a la luz de las velas, a través de mi copa de vino te ví reflejado. Observé tu rostro en el cristal. Seguías siendo el mismo necio y amargado que sucumbe a los vicios y a las tentaciones. Eras el mismo de ayer y el de mañana. ¿Nunca cambiarás, verdad? Aunque poco a poco vayas quedándote solo, continuarás cometiendo los mismos errores. Esa es tu forma de vida y no pretendo cambiarla, solo te acompaño en tu desorientado viaje por tierras sinuosas que desconoces por completo. Hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, lo acepto. Elegí querer a un alma libre y siempre lo serás.





sábado, 6 de agosto de 2011

El color.

Cuando todo es gris, languideces esperando el mínimo atisbo de color. Pero cuando al fin alguien lo tiñe de arcoiris, echas de menos la oscuridad. Es entonces cuando debes escoger. ¿Prefieres vivir sufriendo mientras te impregnas de tan agoviante colorido, o morir lentamente empalideciendo hasta quedar desteñida para siempre?



Mi mundo es gris, más bien negro, y no solo porque odie que todo sea extremadamente perfecto, sino porque simplemente encaja más con mi personalidad. Mi percepción de la perfección, probablemente, no sea la misma que la tuya, pero tú al igual que yo eres quien toma tus propias decisiones. Puedes decidir de que color pintar tu mundo.

lunes, 25 de julio de 2011

Mentiras.

Esperé porque creí que tenía algo que esperar de ti.
Condenaste a mis ojos a mirarte por siempre.
Prometiste a mis oídos que algún día escucharían tu voz.
Castigaste a mi piel a arder desesperada, esperarando tocarte algún día, mientras mis labios anhelaban tus besos. 
Pero ahora sé que todo fue un cuento cruel, un juego para ti.
Te divierte enredar a las personas entre tus astillados brazos, envenenados por la más amarga falsedad. Atraídas por una realidad ficticia.
Pero al fin te descubrí, farsante. No volverás a engañarme.
Esperaré de nuevo, porque ahora si tengo algo que esperar. 
Aguardaré a que te ahogues en tu propio embuste, más denso y oscuro por el paso del tiempo. 
Las mentiras que uno crea son más persistentes cuanto más se mantienen. 
Te irás al fondo con ellas, ya no eres dueño de ellas, ya es demasiado tarde para echarse atrás.



viernes, 22 de julio de 2011

Oscura última hora.

Cuando nuestras almas se alzan firmes, en silencio, frente a frente, cada vez más cerca, hasta que arden nuestras alas extendidas y se abrasa cada rincón de su curva, 
¿qúe mal amargo puede el mundo causarnos si nos tenemos el uno al otro? 
Devoremos nuestro paso por la tierra, amada mía. 
Huyamos del capricho cruel de los hombres que arrincona a los espíritus puros. 
Inventémos juntos un lugar lleno de luz, donde resistir erguidos, donde amarnos siquiera por un día, aun si acechan nuestra oscura última hora.


miércoles, 20 de julio de 2011

La muñeca nueva.

Acéptalo, tan solo fuiste su juguete, su muñeca. Y como todos, acaban por aburrir, dejan de ser interesantes. Acaban en el rincón, al fondo del estante, en la sucia caja de cartón.
¿Duele, verdad? Duele esperar que vuelva a recogerte... duele tener esa esperanza.
¿Es insoportable, cierto? Ver que te está sustituyendo por otra nueva.
Que poco a poco te va ignorando. Que poco a poco la muñequita nueva lo distrae, más y más. Tu rincón va oscureciendo mientras observas, resignada.
¿Para qué llorar? No me oirá, la voz de la muñequita es lo único que escucha.
¿Para qué intentar llamar su atención? No me verá, la muñequita es a lo único que mira.
Todo es inútil... todo. Antigua, desfasada y pasada. Usada...
Mejor quedarse tendida sobre el suelo a esperar a que alguien me pise y me aplaste. A esperar que me destroce por fuera, pues ya lo estoy por dentro.
Y así, al fin... dejaré de llorar en silencio, me sentiré aliviada. Vieja y muerta, la eterna enamorada.


martes, 19 de julio de 2011

Un sueño.


¡Recibe en la frente este beso!
Y, por librarme de un peso
antes de partir, confieso
que acertaste si creías
que han sido un sueño mis días.

Un sueño, un sueño profundo y nada más.
Profundo hasta el abismo, tenebroso.
Cegada por las llamas, abrasada en la oscuridad.
Tú, mi ángel de la guarda,
me devuelves al mundo de los vivos e infelices.
Pero esto no me satisface...
¿Por qué?, ¿Por qué no siento?, ¿sigo aún abismada en el abismo?.
Un sueño dentro de otro sueño, ¿es esa la razón?
Tú siempre fuiste mi sueño. Soñar, solo soñar contigo deseo.
Pero me perdí en mi fantasía buscándote.
¿Es este mi destino? Resultaste ser mi perdición, mi quimera.
 Agridulce noche de ensueño de la que nunca despertaré.
Eternamente perdida en mi utopía pues jamás te encontraré.

viernes, 15 de julio de 2011

Ángel o Demonio.

Que todo el mundo lo oiga.
El amor puro es el espíritu creador
que convierte a las mujeres en ángeles.

Si vivo es solo por ti, solo en ti. 
Estamos obligados a unir nuestras almas
por las leyes sagradas de la vida. 
Si soy un ángel, tú eres la causa.

Yo advierto a las mujeres 
que viven bajo la máscara de esposas, 
que el destino nunca es justo. 
El torturará tu espíritu con sus mentiras, 
y tu vida cambiará por la locura 
que brota de la desesperación.

El fuego sagrado del amor 
arde como incienso solo para ti.

Ángeles y demonios 
nacen del mismo vientre.
El mal y el bien 
se nutren de la misma fuerza.
Y cuando nos desgarra el amor 
no vemos que lo mejor puede ser lo peor. 
Y lo que más deseamos 
nos lleva a la desesperación.


miércoles, 13 de julio de 2011

Falsedad.

Devuélveme mi alma y mis ojos para que pueda ver y sentir tu falsedad. Para que pueda reírme y gozar cuando te ahogues en tu angustia. 
Languidezco por aquel que no desea ser, o que como tú lo eres ahora, falso será.




sábado, 9 de julio de 2011

La rosa del desierto.



Granos del desierto, reunidos en el viento, una rosa en el yermo...
Recluída en el páramo infinito, desamparada, severamente diezmada por el tiempo y la soledad. Ya ni siquiera puede llorar.
Condenada a secarse lentamente, resquebrajándose dolorosamente hasta convertirse en polvo. Polvo y nada más.
Finos corpúsculos vegetales de la rosa del desierto, vagan desperdigados a merced de la ventisca.
No existía una razón justa para su castigo. Solo la envidia...
la amarga envidia de los alados divinos que no soportan su belleza. Y la riegan con gotas ácidas que la queman y no sacian su sed. La torturan, cegados por la rabia. Pero no se dan cuenta de que aunque la destruyan, no acabaran con el hecho de que ella sigue siendo más hermosa.


miércoles, 6 de julio de 2011

Miradas.

Todo, todo,
todo cambia.
De la Luna la luz límpida,
la luz de perla se apaga.
El perfume de las rosas
muere en las profundas auras.
Los senderos se ensombrecen.
Expiran las violas castas.
Menos tú y yo, todo huye,
todo muere,
todo pasa...
Todo se apaga y se extingue
menos tus hondas miradas.


                                                                                                    Edgar Allan Poe, A Elena.

martes, 5 de julio de 2011

La destrucción.

El demonio se agita a mi lado incesante. 
Flota a mi alrededor como el aire impalpable. 
Así me conduce, lejos de la mirada divina, jadeante y destrozada de fatiga, al centro de las llanuras del hastío... profundas y desiertas.
Lo respiro, siento como quema mi pecho
y lo llena de un deseo eterno y culpable.
Y lanza a mis ojos, llenos de confusión,
sucias vestiduras, heridas abiertas,
y el aderezo sangriento de la destrucción.

                                                                            Las flores del mal.