Cuando todo es gris, languideces esperando el mínimo atisbo de color. Pero cuando al fin alguien lo tiñe de arcoiris, echas de menos la oscuridad. Es entonces cuando debes escoger. ¿Prefieres vivir sufriendo mientras te impregnas de tan agoviante colorido, o morir lentamente empalideciendo hasta quedar desteñida para siempre?
Mi mundo es gris, más bien negro, y no solo porque odie que todo sea extremadamente perfecto, sino porque simplemente encaja más con mi personalidad. Mi percepción de la perfección, probablemente, no sea la misma que la tuya, pero tú al igual que yo eres quien toma tus propias decisiones. Puedes decidir de que color pintar tu mundo.




