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domingo, 4 de septiembre de 2011

Ángel de la Guarda.


Si me pides la vida te la daré, 
desde que vi tu sonrisa por primera vez.
Mi piel arde, me tortura, grita tu nombre.
Necesito tus ojos, tu prohibida calidez.
Languidézco por ti, indefensa.
No como, no respiro. No sueño, no vivo.
Eres mi aliento, mi amanecer.
Disipas la niebla, ahuyentas mi dolor eterno. Mi frágil y amado humano, ahogas mi inmortalidad.
Tan solo fue un momento, breve, pero mi adoración por ti es infinita, inagotable.
No me abandones a mi suerte, no te alejes. Tu existencia me desfallece, al vivir me condenas. Estos sentimientos inevitables me debilitan, pero este agotamiento es lo más hermoso que he sentido en toda mi vida.
No dejes de mirarme aún si es cierto que no puedes amarme. Sálvame tú ésta vez.
Protegeré tu alma hasta el fin de los tiempos.
Y cuando cierres tus ojos solo sombra seré, por siempre velando tu sueño, por ti he muerto, muero y moriré.


sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Me concedes este baile?


Me fulminaste con la mirada desde el otro lado de la sala vacía. 
A la luz de las velas tus ojos claros centelleaban, era inevitable no fijarme en ti. 
Siendo sincera he de decir que únicamente fui para eso, para deleitarme con tu evidente belleza, para encontrarme contigo fingiendo una casualidad. 
Es por eso que salgo a pasear cada noche. 
¿Aunque eso ya lo sabías verdad? 
Tan divino, te adelantas a todos mis pensamientos y deseos, me conoces mejor que yo misma.
Nunca me he atrevido a hablarte, nunca lo he reconocido. 
Me he limitado a observarte, y te aseguro que tener ojos para verte es más que suficiente.
Siempre me has sonreído, siempre has sido el más amable y encantador, mi ángel protector. 
¿Qué te puede interesar en una idiota y torpe como yo? 
No lo sé, pero, sin vacilaciones te me acercaste. 
Te inclinaste ante mí, desprendiendo tu fragancia que me aturde y me hace aún más vulnerable.
La música empezó a sonar como por arte de magia, pero eso era lo que menos me importaba. 
Te abrazaste a mí para bailar, apenas podía pensar con claridad. 
Nunca habías estado tan cerca de mí. 
Debía estar soñando, pero todo era demasiado intenso como para tratarse de una simple ilusión.
Y-yo... -balbuceé-
Acariciaste mi mejilla con tu sonrisa de medio lado y susurraste:
Y yo a ti.


miércoles, 24 de agosto de 2011

El antifaz.


Distinto, desemejante, desigual, opuesto, contrario. 
¿Quién eres? No te conozco. ¿Tanto has cambiado?
Frío y gélido, pero siempre tan dulce y peculiar. Ahora derrites la personalidad que creaste para mí. 
Tan sólo puedo mirar como la persona que robo mi corazón una vez se desvanece incontrolablemente. 
Y cada vez te alejas más, más y más diferente.
Me empeño en buscar en tus ojos cristalinos algún resquicio de aquel que me impedía pensar, pues solo en él pensaba.
Cada vez menos exquisito, pasas a ser uno más, helado y rígido. Ya no te encuentro ni cuando me hablas ni cuando te miro.
¿Qué ha sido de ti? 
Parece tan denso y tan verídico tu nuevo antifaz, que mis esperanzas vuelan difuminadas, perdidas sin sentido. No hay nada que esperar, nada que exista para ello.
¿Cómo eres en realidad? 
Te echo de menos... 
Muero, me desquicio, me pierdo. 


lunes, 22 de agosto de 2011

Temprano.


Te he conocido temprano, amor. 
Que error, que castigo, que aflicción.
Dolor, sí, dolor. 
Eso que nunca quise causarte, sé que ahora es inevitable.
Tal vez me equivoqué, o tal vez fue el azar, no lo sé.
Encontré la perfección a la primera, esa es mi condena.
Me duele el no haber conocido, el no haber experimentado, el no haberme enamorado de la persona más dañina antes de tu llegada.
No haber sentido el suplicio de sentirme una mitad perdida que busca desesperadamente su alma gemela.
Y me tortura esta realidad, el darme cuenta de que es demasiado pronto para las ataduras.
No he necesitado esperar demasiado para al fin saber que eras tú el que merecía la pena.
He tenido esa suerte que otros anhelan y yo ahora no puedo asimilar.
Eres perfecto, amor, pero nunca será lo suficientemente tarde para nosotros.


jueves, 18 de agosto de 2011

Personas.


Nunca podemos conocer a nadie completamente. No podemos saber todo lo que es capaz de hacer, lo que es capaz de pensar, de sacrificar, despreciar o dar por alguien.
La vida es demasiado corta, no existe el tiempo suficiente para saber eso. Aún con otra vida más, o incluso otra y otra, no podríamos saberlo.
Pero aún así, hay personas en las que confío. Tal vez un día me decepcionen o me traicionen, pero prefiero ese dolor a padecer la soledad.
Las personas son impredecibles, puedo llegar a aborrecer a muchas de ellas, sin embargo, aunque algunas me mientan o me desilusionen, no puedo evitar fascinarme con aquellas que llaman mi atención, es esa impredecisión lo que hace que me acerque a ellas, nunca sé con qué me van a sorprender o quién será el que me de la mejor sorpresa.





jueves, 11 de agosto de 2011

Alma libre.

Al anochecer, a la luz de las velas, a través de mi copa de vino te ví reflejado. Observé tu rostro en el cristal. Seguías siendo el mismo necio y amargado que sucumbe a los vicios y a las tentaciones. Eras el mismo de ayer y el de mañana. ¿Nunca cambiarás, verdad? Aunque poco a poco vayas quedándote solo, continuarás cometiendo los mismos errores. Esa es tu forma de vida y no pretendo cambiarla, solo te acompaño en tu desorientado viaje por tierras sinuosas que desconoces por completo. Hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, lo acepto. Elegí querer a un alma libre y siempre lo serás.





sábado, 6 de agosto de 2011

El color.

Cuando todo es gris, languideces esperando el mínimo atisbo de color. Pero cuando al fin alguien lo tiñe de arcoiris, echas de menos la oscuridad. Es entonces cuando debes escoger. ¿Prefieres vivir sufriendo mientras te impregnas de tan agoviante colorido, o morir lentamente empalideciendo hasta quedar desteñida para siempre?



Mi mundo es gris, más bien negro, y no solo porque odie que todo sea extremadamente perfecto, sino porque simplemente encaja más con mi personalidad. Mi percepción de la perfección, probablemente, no sea la misma que la tuya, pero tú al igual que yo eres quien toma tus propias decisiones. Puedes decidir de que color pintar tu mundo.