Google Translate!

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta Piano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Piano. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2011

El mundo es triste aún.


Me he dado cuenta de que el mundo es así, inmutable, y siempre lo será. Triste. 
Me he dado cuenta de que he perdido el tiempo. Lo he desperdiciado intentando cambiar una tristeza irreversible.
Por siempre afligido, apenado y funesto. Grisáceo, sombrío. Este lugar es así.
Y yo también.
La vida es la obra de teatro más larga de todas. Si sonríes actúas. Si pintas todo aquello que ves con los colores más vivos no consigues nada. Todo el mundo sabe que bajo esa capa ficticia se encuentra la más oscura tonalidad.
Sin embargo, las personas sonríen y se revisten de colorido para hacer su pena más ligera.
Pero yo caí hace tiempo, mi papel en esta historia se acabó. Asumí que estaría triste toda la eternidad. Soy triste y quiero serlo. Mi mundo es triste y vives en él. Quieras o no caerás conmigo. No existen las opciones. Las opciones las crea nuestra mente para engañarnos, y hacernos creer que la felicidad existe. Pero no existe el cielo y el infierno. No existe lo blanco y lo negro. No existe la luz y la oscuridad.
Tan solo el abismo, la sombra y las tinieblas.
El mundo no es feliz, no es brillante. Todo es un decorado.
El mundo es triste aún y siempre lo será.

miércoles, 22 de junio de 2011

Noches junto al río.



¿Volverás algún día? ¿Emergerás?
Yo pienso permanecer en esta orilla eternamente, esperándote.
Ni el invierno más recio, ni la lluvia más copiosa conseguirán menguar mi esperanza.
Regresarás a mí, así lo siento. 
Por muy sombrías, tristes y lóbregas que sean las noches, no voy a marcharme. Me enseñaste a no rendirme, a ser fuerte, y por ti lo seré.
Tarde o temprano estaremos juntos de nuevo. No sé si en esta vida o en la otra, pero volveré a rozar tus labios, a palparte.
No entendiste que lo único que necesitaba eras tú, no quería nada más. Pero siempre quisiste darme más y más por muy difícil que fuera, y ahora no estás...
Anochecía y te zambulliste en las aguas más oscuras, decidido a pescarme la Luna más llena. Desapareciste entre la densa niebla y no regresaste.
Minutos, horas, meses, tal vez años. He perdido la noción del tiempo.
Mi amor es demasiado inmenso como para renunciar. Jamás dejaré de mirar la Luna, anhelándote. 
Sé que cada noche está más próxima a mí. Y cuando mi tiempo se agote y mi tenue llama se apague, podré tocarla al fin, y me llevarás contigo para siempre.


lunes, 20 de junio de 2011

19|03|2011


Nunca me he sentido así de bien, nunca. Nadie me había mirado de esa forma, nadie. Jamás había sentido tanto a alguien con un simple abrazo. No sé como darte las gracias. Por ese día y por todo lo demás. Por salvarme, hacerme sonreír y sentir que había algo para mí en este mundo. 
Tal vez yo sea demasiado tímida, demasiado indecisa y temerosa, pero eso no significa que te quiera menos. Esto es nuevo para mí, totalmente. Y yo siempre he tenido miedo a lo desconocido. No sé qué hacer ni cómo enfrentarme a ello. Pero te prometo que lo intento.
No soy la más perfecta, aunque tú crees lo contrario, pero intentaré ser lo más perfecta que pueda dentro de mis posibilidades.
Tú eres mucho más que lo que nunca pensé que tendría.
Supongo que la suerte ha decidido sonreírme por una vez, después de tanto tiempo. Y es la sonrisa más bonita de todas, sin duda. Y pienso quedarme con ella, es demasiado valiosa como para dejarla escapar...


19|03|2011

lunes, 13 de junio de 2011

Noche Insomne.


Hoy no tengo mucho que decir. Simplemente estoy agotada. Me gustaría rendirme, elegir la opción fácil por una vez. No tengo ganas de seguir. Quiero acabar con todo.
A veces, las personas ni siquiera nos paramos a pensar en por qué hacemos todo lo que hacemos. En ocasiones, actuamos por pura rutina. ¿No es eso estresante? A mí me lo parece, y mucho. Repetitivo, monótono, aburrido... cargante y extenuante. 
Necesito terminar con esta cadena, está acabando conmigo.
Cambia mi carácter, me desgasto. 
Es una carrera de resistencia infinita, y yo ya no puedo más.
Quiero dormir al fin sin preocupaciones. Soñar profundamente.
Pues la sombra se cierne sobre mí al caer el sol, no me permite detenerme, ni un momento.
¿Qué importa si tropiezo o si caigo? Puedo levantarme. Y si no lo consigo, ¿qué más da? ¿acaso es el fin del mundo?
Por favor, que esta densa niebla se disipe y note los rayos del sol incidiendo delicadamente sobre mí, devolviéndome alegría, color, vida.
Que llegue el fin, que me alcance de una vez por todas.

martes, 24 de mayo de 2011

Annabel Lee.


Fue hace muchos y muchos años,
en un reino junto al mar,
habitó una señorita a quien puedes conocer
por el nombre de Annabel Lee;
y esta señorita no vivía con otro pensamiento
que amar y ser amada por mí.



Yo era un niño y ella era una niña
en este reino junto al mar
pero nos amábamos con un amor que era más que amor,
yo y mi Annabel Lee,

con un amor que los ángeles sublimes del Paraíso
nos envidiaban a ella y a mí.



Y esa fue la razón que, hace muchos años,
en este reino junto al mar,

un viento partió de una oscura nube aquella noche
helando a mi Annabel Lee;

así que su noble parentela vinieron
y me la arrebataron,
para silenciarla en una tumba

en este reino junto al mar.



Lo ángeles, que no eran siquiera medio felices en el Paraíso,
nos cogieron envidia a ella y a mí.
¡Sí!, esa fue la razón (como todos los hombres saben)
en este reino junto al mar,
que el viento salió de una nube, helando
y matando mi Annabel Lee.



Pero nuestro amor era más fuerte que el amor
de aquellos que eran mayores que nosotros,
de muchos más sabios que nosotros,

y ni los ángeles ni el Paraíso encima,

     ni los demonios debajo del mar

separarán jamás mi alma del alma

     de la hermosa Annabel Lee.



Porque la luna no luce sin traérme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
ni brilla una estrella sin que vea los ojos brillantes
de la hermosa Annabel Lee;
y así paso la noche acostado al lado
de mi querida, mi adorada, mi vida, mi prometida,
en su sepulcro junto al mar,
en su tumba a orillas del mar.

                                                                                                     Edgar Allan Poe.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Secreto.



Recordarás los antiguos besos,  y el frío dolor que crecía. 
Recordarás esa poderosa alegría, y los ojos y las manos perdidas. 
Recordarás el remordimiento por lo escasos que fueron sus besos. 
El sueño perdido de cómo se conocieron sabe a miseria en tus labios marchitos. 
Ayer parecía amor, pero nacido para morir. Hoy es inquietud, dolor. 
La bendición es el olvido, el silencio. Mi amor es solitario, pero no será un secreto. 



No… siempre será secreto.